Verlag Kiepenheuer & Witsch, agosto 2010, 336 págs. ISBN: 978 3 462 04235 1 Autor&DerechosSi "El parque de los cristales rotos", la primera novela de Bronsky, fue reseñado en Publishers Weekly como un «debut fascinante», el creciente grupo de seguidores de la autora no quedará decepcionado con esta continuación, una historia conmovedora y con destellos divertidísimos.
Rosalinda es la mejor abuela del mundo, y no hace falta decir que también la mejor madre, esposa, anfitriona, organizadora y la mujer más guapa que haya existido. Y, aun más, es tártara; se crió en un orfanato, vive en la Unión Soviética y sabe cómo cuidar de sí misma. Tristemente, está casada con un hombre, Kalganov, que no está a la altura, como sucede asimismo con su hija Sulfia. Uno fracasa en la empresa de abusar de su puesto de representante de los trabajadores tal como planea Rosalinda; la otra es una «esmirriada», una tímida que se viste con inaceptable sensatez. Ambos viven con terror mortal a la monstruosa Rosalinda, incapaz de entender por qué nadie aprecia su «ayuda».
Por fin, cuando, a sus diecisiete años, Sulfia concibe una niña, Rosalinda encuentra a alguien digno de sus afanes. En seguida toma a su cargo la crianza de la pequeña Animat; todo va de perlas –por descontado–, pero sólo hasta el día en que Sulfia abandona el piso que comparten y se lleva a la niña. Empieza una descomunal guerra, realmente encarnizada, entre madre e hija por el control de la nieta.
La sobredosis de píldoras para dormir que ingiere Rosalinda es finalmente lo único que logra impedir que Sulfia y Animat dejen el país, y entonces Rosalinda decide que Sulfia tiene que casarse con un extranjero para que las tras puedan tener una «vida mejor». Apuesta así por Dieter, un hombre a quien Sulfia ya le había cogido el gusto, pero este resulta estar más bien interesado en Animat, preciosa pero aún niña. Las colosales intrigas de Rosalinda consiguen finalmente que las tres puedan emigrar a Fráncfort, donde se aprovecha del interés de Dieter por Animat para asegurar su matrimonio con Sulfia. Pero en Alemania Rosalinda vivirá una segunda juventud, lo que tendrá sus consecuencias en la salud de Sulfia y el bienestar de Animat.
Bronsky nos ofrece una historia de suprema comicidad con episodios de escasez de comida y corrupción que la localizan, sin posibilidad de error, en el antiguo bloque de países socialistas, pero la verdadera clave de la novela está en la narradora en primera persona, Rosalinda, un personaje absolutamente desmesurado que ejerce sobre el lector la misma fascinación que sobre su desafortunada familia, si bien, claro está, el lector tiene la ventaja de poder reírse del asunto. El libro está escrito en un estilo astuto y conciso, lleno de frases que terminan volviéndose cómicamente en contra de sí mismas, en un giro perfecto que contradice las expectativas del lector. Deslumbrante.
«El descubrimiento de la temporada (...) Bronsky convierte tragedias humanas en literatura entretenida y radiante.»
– freundin
«Un enorme nuevo talento.»– FOCUS.de
«Bronsky es una escritora vigorosa, sin concesiones, que va soltando frases directas a la mandíbula.»
– Welt am Sonntag«Un literatura de fluidez narrativa increíble (...). Me parecieron unas páginas con enorme capacidad inspiradora.»– Iljoma Mangold, Jurado del Premio Ingeborg Bachmann 2008, sobre "Scherbenpark"#
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