Piper Verlag, agosto 2009, 208 págs. ISBN: 978-3-492-0536-24 Autor&DerechosTras cuarenta años de matrimonio, Fähner –el médico local, un anciano muy respetado– asesina brutalmente a su mujer con un hacha, aunque la escena se desarrolla en desolada calma. Tal es la impresionante obertura de esta enérgica recopilación de relatos de fina factura, debut literario de Ferdinand von Schirach. Tratándose de un abogado en ejercicio en los tribunales penales de Berlín, la violencia, el engaño y la sordidez del hampa son elementos inseparables de su trabajo cotidiano, en el que se encarga de defender tanto a culpables como inocentes.
El currículum del autor podría inducirnos a creer que no tenemos aquí más que otra pasable oferta de narración policiaca verídica, destinada únicamente a los paladares entusiastas del género. ¡Nada más lejos de la realidad! La experiencia de Schirach y la familiaridad con que conoce su materia se funde en un todo sin fisuras con sus asombrosas dotes de escritor. Su prosa se desliza con laconismo desde lo más profundo hasta lo cómico, comenzando cada relato desde un sorprendente nuevo punto de vista que nos obliga a replantearnos nuestras ideas preconcebidas sobre los "criminales" y sus motivaciones.
Vemos diversidad de personajes, desde los márgenes sociales oscuros hasta los estratos privilegiados: traficantes de droga, prostitutas, punks neonazis, altivas familias y respetados hombres de negocios, tal es el elenco que nos reservan estas páginas. Contados taquigráficamente, algunos de estos crímenes parecen fáciles de condenar, pero la capacidad de Schirach para hacernos ver sucintamente desde dentro el mundo del autor del crimen nos impide de raíz ver sus acciones en blanco y negro. Muchas veces, los crímenes son el resultado de una larga serie de sucesos azarosos, lo cual nos recuerda lo delicadísima que es la línea que separa éxito y fracaso, prosperidad y pobreza. Un vigilante de museo, por ejemplo, lleva veintitrés años controlando la misma sala día tras día, y todo porque la tramitación de un turno rotatorio quedó traspapelada por negligencia. Con el paso de los años, se va desarrollando en él una obsesión compulsiva por la estatua de un adolescente afanado en quitarse una espina clavada en la planta del pie. Mientras el vigilante sigue contemplando cada noche ese mismo intento incansable sin fin, su vida empieza a descomponerse con insólitas y asombrosas consecuencias.
El libro sugiere sutilmente al lector que reflexione sobre la relación de la sociedad con la ley y los castigos a través del tiempo: por qué castigamos y cómo, y quién se beneficia de las condenas y la justicia que exigimos. Pese a compartir una indiscutible temática común, los relatos de Schirach nunca dejan de ser impredecibles. Es más, cada uno de ellos atrapa al lector con tal fuerza, que desearíamos que todos fuesen una novela; en suma: un debut sorprendente y pasmoso.
«Un maravilloso debut, que atrapa desde la primera página y sin una palabra fuera de lugar.»
– Frankfurter Allgemeine Zeitung#
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