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Ulrich Tukur Die Seerose im Speiseaal. Venezianische Geschichten
(El nenúfar en el comedor: historias venecianas)Con fotografías de Katharina John.
Claassen (Ed. Ullstein), septiembre 2007, 216 p.
ISBN: 978-3-546-00386-5
"Se ha escrito una cantidad ingente sobre Venecia", escribe el autor en su prólogo a este impresionante debut literario con una recopilación de historias cortas. "Si no fuera por el hecho de que la ciudad está hundiéndose por sí sola bajo la laguna, también seguramente tendría aun así que sumergirse, para desaparecer, por el peso de las miríadas de palabras que pretenden pintarla y describirla".
Solamente un autor audaz -si es que ve así las cosas- podría estar dispuesto a arriesgar todo su crédito añadiendo todavía más a ese peso, pero Ulrich Tukur es ese tipo de escritor, y sale triunfante de una prueba en la que entreteje los hilos de estas narraciones en apariencia autobiográficas usando como telar Venecia o, más bien, una suerte de idea platónica de Venecia. Los personajes y situaciones que describe tienen frescura, son reales, pero logran al mismo tiempo resultar fantásticos y, por otra parte, con un aire anticuado, yendo desde lo pintoresco y lo estereotipado hasta el extremo de lo estrafalario, y desde lo histórico hasta lo contemporáneo. Entre los objetos y personas que pone en escena se encuentran feroces muñecas que cantan ópera, un huevo de Pascua gigante, Benny -el perro del narrador- y el fantasma del animal, que se desintegra simbólicamente. Además tenemos a los italianos en persona, no solo venecianos, sino también sicilianos y otros autóctonos surtidos, así como el narrador y sus personas queridas, a los que uno tiene la impresión de ir conociendo cada vez mejor a cada nueva página que lee. No hay un solo momento en que el lector esté seguro del todo de qué debe considerar inventado y qué un hecho real. El límite movedizo entre los dos queda bien resumido en una observación que hace un tal Loredan, al que más tarde se identificará como el camarero favorito del narrador en su restaurante veneciano favorito, pero que Tukur estima conveniente colocar al comienzo mismo del libro, y que dice así: "Una mentira es una mentira, cien mentiras son una media verdad".
Desde una reliquia familiar de la década de 1850, hasta tangos cantados en ruso en la de 1930 y una canción folk de hoy en día, los temas tratados abarcan un campo amplísimo, mientras que las preciosas fotografías de la misma Venecia y de los asuntos de cada narración son un enriquecimiento adicional. ¿La botadura de una góndola dorada?