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Michael Maar
Solus Rex. Die schöne böse Welt des Vladimir Nabokov
(Solus Rex: el mundo malo y bonito de Vladimir Nabokov)
Berlin Verlag, septiembre 2007, 192 pp.
ISBN: 978-3-8270-0512-0Hay críticos literarios cuyas creaciones, por pequeñas que sean, exigen atención. Michael Maar es uno de ellos. Su fama quedó establecida cuando, en 2005, publicó Las dos Lolitas. Este trabajo, basado en un ensayo anterior, argumentaba –de forma controvertida, pero plausible- que Vladimir Nabokov podría haber sufrido de “criptoamnesia” cuando escribió Lolita. En 1916 un autor llamado Heinz von Eschwege publicó, bajo el pseudónimo de Heinz von Lichberg, una historia corta con el mismo título. ¿Conocía Nabokov la existencia de esta historia? Maar analiza las sorprendentes similitudes entre ambas narraciones y entre los autores. Expone sus argumentos hábilmente, analiza sus indicios de forma inteligente. Pero algunos pueden pensar que el veredicto aún no está pronunciado, que el caso que presenta es mayor que la suma de sus partes.
Como quiera que sea, habiéndose ocupado de las dos Lolitas, Maar ha pasado a escoger a Nabokov mismo como tema de sus investigaciones. Aunque se trata esencialmente de una monografía –el libro tiene 192 páginas, cincuenta de las cuales son las notas finales y la bibliografía- Solus Rex es un miembro bienvenido del creciente material crítico sobre el genio ruso. Esto incluye a Alemania, donde las obras biográficas y críticas sobre Nabokov escaseaban.
Maar es un magistral detective literario: descubre fuentes y citas ocultas hasta el momento y también referencias informativas. Es uno de los mejores desvelando esos pequeños, en apariencia irrelevantes, detalles que demuestran lo cercanas que estaban la vida y la obra. Además, muestra cómo uno de los mayores escritores del siglo XX fue capaz de describir la belleza y la inescrutabilidad del mundo como si fuera guiada por una fuerza maligna en vez de por un dios benigno. Entre las joyas se cuenta la historia de cómo Nabokov –a pesar de haber vivido quince años en Berlín- hacía circular la muy dudosa reivindicación de que nunca había conseguido llegar a dominar el idioma alemán. También le gustaba comparar a los alemanes con hienas a las que habría que cloroformizar.
Maar es un escritor de pluma clara y agradable, y este erudito libro es una lectura fascinante. Y aunque todo lo que consiga no sea más que el lector lea los textos originales, habrá cumplido plenamente su cometido.